El apalancamiento financiero para las empresas

Management Negocio
apalancamiento financiero
Alejandro Castellano
Escrito por Alejandro Castellano
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, una media de: 5,00 de 5)
Cargando…

Si te interesa conocer este término te explicamos lo que es el apalancamiento financiero y todo lo que debes tener en cuenta en tu empresa sobre esta herramienta de financiación.

¿Qué es el apalancamiento financiero?

Aunque pueda parecer un término económico complejo, vamos a mostrarte de manera sencilla y ejemplificada la definición del apalancamiento financiero.

El apalancamiento financiero consiste en hacer uso de deuda cuando queremos llevar a cabo una inversión, de manera que financiemos la adquisición tanto con fondos propios como con recursos ajenos (deuda).

De esta manera, se consigue invertir más capital del que disponemos, gracias a la captación de recursos ajenos, con el fin de poder obtener más beneficios.

Hay que tener en cuenta que una operación financiada o apalancada, tendrá una mayor rentabilidad con respecto a los recursos propios invertidos.

Por tanto, cuanto mayor financiación tenga la operación, indicará un mayor apalancamiento financiero, que conllevará a unas tasas de interés más elevadas, lo que podría afectar negativamente a los beneficios.

➨ Para realizar cálculos puedes utilizar nuestro simulador de prestamos online.

Fórmula del apalancamiento financiero

Veamos cómo se desarrolla el apalancamiento financiero:

APALANCAMIENTO FINANCIERO=1: INVERSIÓN TOTAL/RECURSOS PROPIOS USADOS

El resultado de esta fórmula nos dará una fracción, por ejemplo, si invertimos 1:3, quiere decir qué por cada euro invertido, habrá dos euros de deuda, es decir, habrá un 33% de recursos propios usados en esta inversión.

Si, por ejemplo, invertimos de nuestros recursos propios 2.000 euros, pero el valor de nuestra inversión son 20.000 euros, obtendremos un apalancamiento financiero de 2:20.

Por tanto, si queremos comprar una mercancía que está valorada en 1 euro, y tenemos ahorrado 10.000 euros, pasado el tiempo esa mercancía tiene un precio unitario de 1,4 euros, y decidimos vender, obteniendo por esa venta 14.000 euros, al final hemos ganado 14.000 euros con una inversión de 10.000 euros, obteniendo una rentabilidad del 40%.

¿Qué es el ratio de apalancamiento?

El ratio de apalancamiento es un indicador que nos permite medir si la financiación externa es la mejor opción, a la hora de realizar una inversión.

Nos ayuda a la hora de realizar una inversión si es más aconsejable usar recursos propios o recursos ajenos.

La fórmula para calcular el ratio de apalancamiento es:

RATIO DE APALANCAMIENTO (RA) = ACTIVO/FONDOS PROPIOS x BAI O BAT/BALL

BAI o BAT se define como los beneficios de la empresa antes de la aplicación de los impuestos, teniendo en cuenta el coste de financiación del Pasivo.

BALL o BAIT se define como los beneficios de la empresa antes de impuestos y de intereses, también conocido como EBIT o resultado operativo

➨ Consulta aquí lo que es el EBITDA.

Esta fórmula podrá tener los siguientes resultados:

  • RA > 1: en este caso sería conveniente endeudarse, ya que, generará una mayor rentabilidad
  • RA < 1: en este caso no sería conveniente seguir endeudándose, ya que, no aumentará la rentabilidad
  • RA = 1: en este caso la deuda no afectará a la rentabilidad

¿Qué es el efecto apalancamiento financiero?

Veamos la diferencia entre el efecto que tiene un apalancamiento financiero positivo o negativo.

Supongamos que queremos invertir en un terreno valorado en 50.000 euros, el cual, a corto plazo, va a formar parte de una zona industrial, donde podremos venderlo por 75.000 euros, nos planteamos la posibilidad de comprarlo con una financiación de 25.000 euros a un tipo de interés del 5%, ¿nos interesa realizar esta inversión?

Conociendo que nuestro BAT = 10.000 euros y el BAIT = 8.500 euros

RATIO DE APALANCAMIENTO = 50.000€/25.000€ x 10.000€/8.500€ = 2 x 1,17 = 2.34

Estamos ante un apalancamiento financiero positivo, ya que, será superior a 1, y, por ello, nos interesará realizar dicha inversión.

Veamos ahora el caso contrario, es decir, un Apalancamiento financiero negativo, supongamos que el terreno que hemos adquirido no pasa a formar parte de la zona industrial, y, por tanto, su valor se reduce a 20.000 euros, entonces, con su venta ni siquiera podríamos afrontar la totalidad de la deuda y además nos quedaríamos sin recursos propios, obteniendo una pérdida de 31.250 euros.

¿Qué es el efecto de apalancamiento en una empresa?

Una empresa estudia el efecto del apalancamiento en una inversión cuando se observa, que dicha operación es más rentable obteniendo financiación ajena que financiación propia, siempre, que el tipo de interés de la deuda sea inferior a la rentabilidad ofrecida por dicha inversión, de manera que resulten unos mayores recursos propios.

Por ejemplo, supongamos que compramos unas acciones de 1.000 euros, las cuales, nos aportarán un 15% de rentabilidad (sin impuestos), y, usamos para esa inversión 650 euros de recursos propios y 350 euros de un préstamo personal al 6%.

➨ Consulta aquí lo que debes conocer de los préstamos para empresas.

Entonces, el rendimiento de la inversión serían 150 euros (1.000 euros x 15%)

Y el tipo de interés del préstamo serían 21 euros (350 euros x 6%)

Obteniendo una rentabilidad de 150 – 21 = 129 euros 12,9 %, cuyo porcentaje es superior al rendimiento del 15%, que nos ofrece la inversión.

En conclusión, diremos que nos interesa esa inversión usando endeudamiento, ya que, obtendremos una rentabilidad positiva.

Dominar el apalancamiento finaciero en las empresas puede marcar la diferencia entre grandes adqusiciones o pérdidas importantes con lo que es importante saber usar bien este instrumento.

Escribir un comentario

Sobre el autor

Alejandro Castellano

Alejandro Castellano

CMO en Billin.net - CMO B2B SaaS. Emprendedor y experto en marketing y ventas B2B para plataformas SaaS. Gestionando equipos multiculturales e internacionales durante más de 10 años. Fundador y CEO en diversas startups. Persona emprendedora, orientada a resultados y con un profundo conocimiento del sector tecnológico. Acostumbrado a trabajar bajo presión y asumiendo alto riesgo.