Billin responde: ¿Cuándo deben los autónomos plantearse su transformación en sociedad?

Emprendedores Negocio
Pedro González
Escrito por Pedro González
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (No hay valaraciones)
Cargando…

Es totalmente normal, y hasta en cierto sentido bastante lógico, que cuando consideramos la idea de emprender nuestra trayectoria profesional de forma independiente, nuestra primera idea esté asociada a la correspondiente inscripción en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.

En este sentido, el desarrollo de nuestro proyecto empresarial partirá con una serie de limitaciones en cuento a infraestructura y recursos, lo que contribuirá a que consideres preferible llevar a cabo esta opción, ya que implica una reducción notable de la inversión necesaria para poner en marcha tu nuevo negocio.

No obstante, una vez que tu trayectoria profesional se ha consolidado será conveniente que te replantees en qué momento dar el paso para modificar tu personalidad jurídica y transformarte en una sociedad.

En base a esta idea, desde Billin queremos aprovechar este espacio para ofrecerte una serie de pautas que te ayudarán a detectar si es preferible para tus intereses profesionales mantener tu posición como trabajador autónomo o si, por el contrario, sería más rentable para ti realizar los trámites necesarios para constituirte como empresa.

En líneas generales, pasamos a comentarte a continuación los aspectos esenciales a la hora de tomar esta decisión trascendental para el futuro de tu negocio.

Volumen de facturación

En condiciones normales, una vez que vayas incrementando tu presencia en el mercado y tu cartera de clientes aumente, gracias a tu profesionalidad y a la confianza que ellos depositan en ti, tu volumen de facturación online experimentará un notable crecimiento.

En este sentido debes de tener en cuenta que, si tu volumen de facturación supera los 150.000 euros anuales, estarás obligado a acogerte a un nuevo tramo fiscal en tu declaración del IRPF, lo que supone unas menores ventajas que si te constituyeras como sociedad y pudieras tributar tus ingresos a través del Impuesto sobre Sociedades.

Asimismo, la Agencia Tributaria suele plantear menos problemas en la deducción de gastos directamente afectos a tu actividad cuando esta medida es solicitada por una empresa en lugar de por un trabajador autónomo.

Te interesará  Guía de cómo crear un negocio siendo micropyme

Si quieres tener más claro este concepto, en el caso de que tu tipo marginal del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se incremente hasta un 30%, será preferible que reduzcas tu carga fiscal transformando tu negocio en una sociedad mercantil.

Interés por la contratación de personal

A nivel interno, también debes tener en cuenta que, si decides contratar personas a tu cargo, para su apoyo en el desarrollo de tu actividad profesional, obtendrás unos mayores beneficios fiscales si tributas por el Impuesto sobre Sociedades, ya que se considera como una inversión con derecho a desgravación.

Por el contrario, si tomas la decisión de llevar a cabo esta contratación como trabajador autónomo únicamente podrás computar tus gastos de personal como una parte de los gastos relacionados con el desarrollo de tu actividad profesional.

billin autónomos constitución como sociedad contratación de personal

Ventajas asociadas a la separación de patrimonios

Aunque sea un aspecto que, en ocasiones, no solemos apreciar con la importancia que merece, cuando ejerces como trabajador autónomo tu patrimonio personal y familiar podría verse afectado por tus obligaciones frente a deudas e impagos.

En cambio, el hecho de constituirte como una sociedad mercantil supondrá la creación de un nuevo ente con personalidad jurídica propia, preservando así tu solvencia a nivel personal.

Imagen de marca

Hoy en día no supone un aspecto de decisión trascendental para decidir la forma jurídica más adecuada para el desarrollo de tu negocio, pero sí que es cierto que, si decides inscribirte como una sociedad gozarás de una mejor imagen entre tus clientes y proveedores, ya que, de una forma inconsciente, se suele asociar esta figura a una mayor estabilidad.

Del mismo modo, esta mejora en tu imagen de marca será de gran utilidad si decides buscar fuentes de financiación externas, dado que tanto las entidades financieras como las propias administraciones públicas dispone de líneas de créditos específicas para aquellos profesionales que deciden constituir una nueva sociedad mercantil.

Escribir un comentario

Sobre el autor

Pedro González

Pedro González

¡Hola! Soy Pedro.Autor en Billin viviendo en Madrid, España. Me encanta escribir sobre todo lo relacionado con Negocio, Economía, y Empresa. Además, estoy interesado en emprendimiento y finanzas. Puedes leer todos mis artículos haciendo click sobre el botón de abajo, ¡espero que te gusten!