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¿Qué es Crédito al Consumo?

El Crédito al Consumo es un préstamo personal que se destina a compras corrientes de bienes y servicios, como, por ejemplo, la compra de un vehículo o un aparato doméstico.

Veamos cuál es su definición formal, cómo se regulan y cuáles son sus características.

¿Qué es el Crédito al Consumo?

Es un contrato voluntario que consiste en que un prestamista dará cierto crédito a un consumidor bajo la modalidad del pago aplazado, con la finalidad de satisfacer las necesidades del individuo, al margen de su actividad económica y profesional, y todo esto se hará bajo unas tasas de interés reguladas.

Estos créditos se suelen solicitar a entidades financieras o empresas financieras.

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¿Cuáles son sus ventajas?

  • Permite al consumidor poder adquirir un bien sin tener el dinero ahorrado para poder pagarlo
  • Las tarjetas de créditos son un tipo de financiación para los consumidores
  • Acceden a financiación de una manera sencilla sin tener que aportar garantía
  • Podrán adquirir todo tipo de bienes para el hogar y personales

¿Cuáles son sus desventajas?

  • El precio final del producto subirá considerablemente
  • La tasa de interés puede ser elevada
  • Conlleva el pago de cargos y comisiones
  • Los pagos se prolongan en el tiempo
  • Si no se cumple con el pago te puede conllevar a pagar recargos

¿Cómo se regulan?

Se regulan por la Ley 16/2011 de 24 de junio de Contratos de Créditos al Consumo, los cuales, se entienden como una categoría dentro de los préstamos personales, su gran diferencia con los préstamos hipotecarios es que la operación no se garantiza con ningún inmueble, sino con los bienes personales del deudor.

Siempre están vinculados a la compra de algún bien o prestación de servicio, además su importe debe ser superior a 200 euros.

¿Cuáles son sus características?

  • Se destinan a bienes, como, por ejemplo, un coche, un ordenador, un mueble, etc.
  • Su importe no es tan elevado como los préstamos hipotecarios
  • El deudor responde con sus bienes personales presentes y futuros, ya que, evalúa su solvencia a través de sus ingresos actuales.
  • Su tramitación es muy sencilla, aunque llevan aparejados tipos de interés elevados
  • El consumidor estará protegido por Ley frente a los prestamistas y la información que les facilitan, se hace hincapié en la determinación del coste total del préstamo y el TAE, especificando los supuestos en los que podría ser modificado.

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Pedro González

Autor en Billin. Pedro Gonzalez es el content manager que se asegura de que todo el contenido de Billin sea veraz, auténtico y de utilidad para ti.