¿Qué es efectivo?

El efectivo es la moneda de curso legal que se utiliza para realizar transacciones económicas. Es la representación física del dinero y es aceptado de forma universal para el intercambio de bienes y servicios.

El efectivo se caracteriza por ser líquido, es decir, está listo para ser utilizado de inmediato en cualquier tipo de transacción económica. Además, es un medio de intercambio aceptado de forma general y su valor es reconocido por todos los agentes económicos.

En contabilidad, el efectivo forma parte del activo corriente de una empresa y su manejo eficiente resulta esencial para una adecuada gestión del capital de trabajo.

Gestión del efectivo

Gestionamos el efectivo para asegurarnos de disponer de suficiente liquidez para hacer frente a los pagos diarios, como sueldos, compras a proveedores o pagos de impuestos.

Una gestión eficiente del efectivo también nos permite planificar inversiones futuras y puede ayudar a la compañía a obtener mejores condiciones de financiación, ya que demuestra solidez financiera.

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Componentes del efectivo

El efectivo se compone no solo de billetes y monedas, sino también de otros elementos que pueden convertirse en dinero contante y sonante de forma inmediata, como son los cheques al portador o los giros bancarios.

De igual manera, en la contabilidad empresarial incluimos dentro del concepto de efectivo los saldos en cuentas corrientes y de ahorros que tienen disponibilidad inmediata.

Control y registro del efectivo

Realizamos el control y registro del efectivo mediante la caja y el banco, dos cuentas fundamentales dentro de nuestra contabilidad. La cuenta de caja refleja el efectivo disponible de manera física en la empresa, mientras que la cuenta de banco muestra los saldos disponibles en las distintas entidades bancarias con las que operamos.

Es vital llevar un control exhaustivo de estos fondos para evitar desfases que puedan llevar a descubiertos o falta de liquidez.

Efectivo y flujo de caja

El flujo de caja es un concepto estrechamente relacionado con el efectivo, ya que mide la capacidad de la empresa para generar dinero contante y sonante durante un período determinado. Analizamos el flujo de caja para entender cómo entra y sale el dinero de la empresa, lo cual es crucial para la toma de decisiones financieras.

Plasmamos este flujo en una herramienta conocida como el estado de flujos de efectivo, que es un informe financiero fundamental para la gestión empresarial.

El efectivo en la era digital

Aunque el efectivo sigue siendo muy utilizado, en la era digital estamos presenciando un incremento en las transacciones electrónicas. Sin embargo, el efectivo mantiene su relevancia, especialmente en las transacciones de bajo valor o en aquellos sectores donde la inmediatez y la simplicidad son esenciales.

Aun con el auge de los pagos digitales, las empresas deben seguir gestionando cuidadosamente su efectivo físico para cubrir todas las necesidades operativas y transaccionales.

Ejemplos de gestión del efectivo

Imaginemos una pequeña empresa que realiza un servicio y recibe el pago en efectivo. Este ingreso debe registrarse en la cuenta de caja. Al final del día, parte de ese efectivo se deposita en el banco. Este movimiento se registrará disminuyendo la cuenta de caja y aumentando la cuenta de banco, manteniendo actualizado el registro del efectivo disponible. De esta forma, la empresa sabe exactamente con cuánto dinero contante cuenta para sus operaciones diarias.

Otro ejemplo podría ser un restaurante que paga a sus proveedores con efectivo. Estos pagos se registrarán como una salida en la cuenta de caja, reflejando una disminución de los activos corrientes. Para el restaurante, es crucial tener la suficiente cantidad de efectivo para no encontrarse con problemas de liquidez que le impidan adquirir nuevos inventarios o pagar gastos operativos inmediatos.